Sonia Sotomayor comparte su mundo en LA
Junto a Eva Longoria la jueza contó anécdotas de su vida
"Leyendo su libro me he dado cuenta que ella y yo hemos tenido los mismos problemas, especialmente los relacionados con el alcoholismo, porque su padre ha tenido problemas con el alcohol, al igual que el mío", dijo Saldana estudiante de último grado de secundaria en la Escuela Preparatoria Norte Vista, en Riverside. "Venir aquí hoy ha sido una inspiración por el mensaje que nos ha dado, que espero poder extender a la nueva generación, especialmente en mi familia", añadió Saldana mientras esperaba estrechar la mano y conocer a la magistrada Sonia Sotomayor en el Teatro Saban, en Beverly Hills.
Saldana y otras cientos de personas se congregaron la tarde de ayer en el Teatro Saban para aprovechar la oportunidad de escuchar a la magistrada Sotomayor sobre su reciente libro, Mi Mundo Adorado (My Beloved World), en el que narra sus experiencias como hija de inmigrantes latinos y los obstáculos que ha tenido que superar hasta convertirse en la exitosa figura actual y ejemplo de la comunidad hispana.
El coloquio fue moderado por Eva Longoria, una de las protagonistas de la serie Esposas Desesperadas (Desperate Housewives), y activista que ha luchado a favor del avance de los latinos en la sociedad estadounidense. Longoria comenzó preguntándole a la magistrada Sotomayor lo que significaba para ella su presencia en la toma de posesión presidencial, en su papel de juez de la Suprema Corte.
"Fue otro sueño hecho realidad. Fue increíble mirar a toda esa multitud", dijo Sotomayor. "Ha sido una fantasía haber logrado un puesto en la Corte Suprema de Justicia, ha sido una fantasía el haber tomado juramento al vicepresidente", dijo la magistrada, haciendo reír al publico al agregar que la fantasía que nunca pensó cuando niña era que estaría en la primera página de un periódico.
Una de las anécdotas relacionadas con su infancia estuvo relacionada con su experiencia como estudiante y sus dificultades para aprender inglés. "Mi origen no es diferente al de cualquier otro inmigrante habla otro idioma y que viene a América y trata de adaptarse a otra cultura", dijo Sotomayor.
La magistrada también enfatizó la importancia de no dejarse abatir por las dificultades sino aprender y tomar ventaja de ellas, especialmente entre la comunidad latina. "Pienso que en cada época de la vida se puede aprender algo. No hay que dejar que la adversidad nos derribe. Hay que levantarse una y otra vez", dijo Sotomayor, poniendo como ejemplo la necesidad de buscar ayuda cuando más se necesite, destacando que eso es algo que no se estila entre los hispanos porque "en nuestra comunidad latina es una vergüenza pedir ayuda".
Después del coloquio, que se prolongó casi por una hora, los asistentes tuvieron la oportunidad de hacerles preguntas. Algunos de los que se acercaron al micrófono fueron de origen latino y lo hicieron más que todo con la intención de demostrarle su orgullo y agradecimiento por servir de ejemplo a su grupo de origen, a las cuales respondió ofreciendo consejos, especialmente relacionadas con la labor en sus comunidades y la necesidad de mejorarlas para el bien de todos. "¿Que están haciendo para cambiar las cosas que no les gustan? Cada ciudadano tiene la invitación de lograr que sus voz sea escuchada y asegurarse de que nadie se quede callado con respecto a lo que quieren. Si no les gusta como luce su escuela, vayan allí y trabajen por ella. Si no les gusta como luce su vecindario, organicen un comité de ciudadanos y hagan algo al respecto", dijo Sotomayor,
















