PUBLICADO: Aug, 7, 2012 12:00 am ESTAug 7, 2012 12:00 am EST
Las voces y risas de decenas de niños del campamento de verano del templo y centro comunitario sij de Pacoima contrastaban con la tristeza de la tragedia de Oak Creek, Wisconsin, que terminó con la vida de siete personas y dejó a otras tres seriamente heridas. La matanza en el templo Sij trajo a la luz la existencia del grupo religioso cuyas raíces se remontan a 1469 en Punjab, la región ubicada entre India y Pakistán. El pacifismo, hospitalidad y amabilidad de los miembros de la comunidad con sus típicos turbantes y largas barbas hacían aún más incomprensible la masacre del domingo En entrevista con La Opinión, Bhajneet Singh y Sarbjit Singh –todos los varones llevan el apellido Singh- hablaron de la comunidad en Estados Unidos y en particular en Los Ángeles. "Cualquier masacre nos causa una gran tristeza", indicó Sarbjit Singh. "Sentimos gran dolor cuando ocurrió la matanza de Aurora, Colorado. Pero cuando la tragedia nos toca de cerca, nos duele mucho más, especialmente cuando ocurre en el templo, o Gurdwara, donde la gente va a rezar y estar cerca de Dios y de pronto llega alguien y porque no les gusta nuestra barba empieza a disparar". Bhajneet y Sarbjit dijeron que hablaron con los niños sij que vieron las noticias y les explicaron que no debían sentir miedo por lo ocurrido, que debían tener fe y rezar para que haya paz en el mundo. El centro tiene un campamento de verano gratuito en el cual los niños que vienen de sitios lejanos pueden quedarse a dormir. El campamento es de cinco días a la vez."Con la tecnología de hoy pudimos comunicarnos enseguida con la gente de Wisconsin y de alrededor del mundo", explicó Sarbjit. "Nuestras plegarias y condolencias no fueron sólo para las víctimas de la matanza y el oficial de policía que dio su vida, sino también para la familia de quien disparó, porque debido al odio y la ignorancia sin sentido perdieron a un ser querido". "Nos atacaron y nos defenderemos", expresó Bhajneet. "Pero nos defenderemos con nuestras palabras y con nuestro mensaje de amor. No creemos en venganza sino en la fuerza de la paz, la fe y el amor", explicó. Bhajneet dijo que quieren que el mundo los conozca a ellos y a su religión. "Creemos en un solo Dios, en ser honestos, generosos y justos, en ser amables, en no tener miedo y en defendernos y defender a aquellos que no pueden hacerlo por sí mismos". En cuanto al uso del turbante y la larga barba, Sarbjit explicó que se trataba de uno de los cinco elementos típicos o las cinco K que siempre llevan consigo: el pelo que jamás se cortan, o Kes que llevan bajo el turbante; el peine o Kanga, una pulsera o Karra; un pequeño cuchillo de plata o Kirpan que siempre llevan colgado y pantalones largos bajo la ropa o Kachhera. "El pelo y la barba nos representan como santos y el cuchillo como soldados. Los pantalones representan la pureza, ya que no creemos en las relaciones prematrimoniales ni el adulterio. La pulsera es un recordatorio de que siempre estamos conectados con Dios". Sarbjit explicó que los cinco elementos son comunes para hombres y mujeres, aunque para ellas, el uso de turbante es opcional. "En nuestra religión, hombres y mujeres son iguales y tienen los mismos derechos", explicó. Muchos sij elijen ser vegetarianos, pero es opcional. "Es curioso, porque tengo muchos amigos musulmanes y muy pocos llevan turbantes, y sin embargo siempre nos confunden", señaló Sarbjit. "Desde que ocurrió la tragedia del 9-11, ejecutada por un puñado de personas que se llaman a sí mismos musulmanes, que nos confunden con terroristas. El 99% de las personas que usan turbantes somos sij, pueden identificarnos porque siempre llevamos nuestras pulseras". Bhajneet invitó a todos aquellos que quieran llegar al centro a que los visiten. "Servimos comida tres veces por día, todos son siempre bienvenidos". En cuanto a recibir protección policial extra, Bhajneet explicó que si bien es importante estar precavidos, la comunidad necesita aprender a defenderse. "Vaya donde vaya, siempre llevo mi turbante y mi barba. Si alguien quiere atacarme puede hacerlo en cualquier parte, cuando salgo del templo. No podemos vivir con miedo". La religión sij es considerada la quinta en el mundo con 25 millones de creyentes, de los cuales 22 millones de ellos viven en India y Pakistán y 750,000 en EEUU. El templo sij se encuentra en Laurel Canyon y Terra Bella, Pacoima.