Se mantiene vivo el recuerdo de Clemente

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Luis Mayoral (izq.) posa con Roberto Clemente en una fotografía tomada una hora antes de que el beisbolista conectara su hit número 3,000 el 30 de septiembre de 1972.

Luis Mayoral (izq.) posa con Roberto Clemente en una fotografía tomada una hora antes de que el beisbolista conectara su hit número 3,000 el 30 de septiembre de 1972.

Foto: Cortesía
PUBLICADO: Dec, 29, 2012 12:00 am EST Dec 29, 2012 12:00 am EST print article
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NUEVA YORK — La gente muere de verdad cuando ya nadie los recuerda. El olvido es el que entierra al pasado y a la gente que vivió en ese tiempo.
Eso no pasa con Roberto Clemente, el humanitario beisbolista puertorriqueño de quien aún se habla a pesar de que han pasado 40 años desde que el mar se tragó al avión en el que volaba a Nicaragua el 31 de diciembre de 1972.
Abruptamente, su muerte puso fin a una carrera que sin duda lo llevaría al Salón de la Fama. Pero la forma en que murió hizo de Clemente algo más que una leyenda.
"Clemente se identificaba con las personas que sufrían en la vida", recuerda Luis Mayoral, amigo cercano del beisbolista. "El decía que esas personas que no habían sido afortunadas como él sabían cuál era el concepto de la vida".
Mayoral, exdirectivo en las organizaciones de los Tigres de Detroit y los Rangers de Texas, dijo que, en vida, Roberto Clemente fue una figura que generaba unidad y orgullo entre los boricuas, algo que aún perdura.
"El le dio a Puerto Rico un sentido de unidad colectiva que rompía con las diferencias sociales, económicas y políticas", dijo. "Y hoy, a 40 años, sigue inspirando a millones de personas en Puerto Rico y a nivel internacional".
De manera más personal, Clemente compartió con Mayoral los últimos ocho años de su vida, tiempo que ya no puede volver a vivir pero que recuerda por las enseñanzas que dejó en él.
"A través de su amistad, Roberto me dio a mí luz para comprender quién yo era", dijo. "Me dio la fuerza para que, a través del béisbol, yo hiciera un trabajo digno y unir a seres humanos que conocen el gran juego de pelota".
Desde su casa en Texas, Mayoral aseguró que añora ese tiempo porque cuando cayó el avión en que Clemente viajaba, él perdió no sólo a un ídolo sino también a un gran amigo.
"Me hace falta su amistad. Extraño poder sentarme a hablar de todo, de la vida", subrayó. "Aunque fíjate que hablabamos muy poco de béisbol".
Con ese recuerdo, presentamos ahora una serie de voces de personajes del béisbol que recuerdan, en sus palabras, a Roberto Clemente.

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