Retos legales persiguen al sheriff de LA
El FBI investiga el departamento de Baca, blanco de varias demandas.
El Sheriff Lee Baca en un recorrido de la Cárcel Central de Hombres de Los Ángeles en 2004.
Foto: AP
Por:
GREG RISLING / AP
PUBLICADO: Jul, 16, 2012 12:00 am EST
Jul 16, 2012 12:00 am EST
Encargados de algunas cárceles permiten que se golpeen a los reclusos. Se retienen pruebas de los presos acusados de atacar a los guardias. Se divulga la foto de una mujer con una insignia que parece oficial mientras saca a relucir pistolas en un club nocturno.
Las acusaciones y los litigios continúan persiguiendo al Sheriff Lee Baca del Condado de Los Ángeles, que reconoció estar alejado de los problemas en las cárceles y no haber podido reformar el gigantesco departamento que supervisa el sistema penitenciario condal más grande del país.
Pero la semana pasada las malas noticias provinieron de sus propios mandos, sus principales críticos, además de la divulgación de una foto que surgió a raíz de una investigación federal no relacionada, y todo contribuyó a estropear la reputación de este popular alguacil en su cuarto período de servicio, que disfruta de la atención pública y ha viajado a muchos sitios invitado por otros para hablar sobre tácticas de la policía.
"Podríamos pedir su renuncia a diario, pero eso no va a generar nada bueno", dijo Peter Eliasberg, director legal de ACLU del Sur de California, que le pidió a Baca que renunciara a su cargo a finales del año pasado. "Si continúa, tiene que arreglar estos problemas. Hay algún atisbo de esperanza, pero estamos lejos de lo que nos gustaría ver."
La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), que además de criticar el desempeño del sheriff y fue nombrada por el poder judicial para supervisar las condiciones de las cárceles, entabló una demanda judicial el martes alegando que los reclusos acusados de atacar a los funcionarios no pudieron obtener pruebas que podrían ayudar a exonerar su caso.
En el centro de los problemas a los que se enfrenta el departamento es la forma en que sus funcionarios tratan a algunos de los aproximadamente 15,000 presos en las cárceles del condado. ACLU entabló otra demanda judicial acusando a Baca y a otras autoridades de departamentos de permitir actos de violencia contra los presos.
El año pasado el grupo en defensa de los derechos civiles divulgó un informe en el que se documentaron más de 70 casos de supuesto abuso y conducta indebida por parte de los funcionarios, muchos de los cuales tuvieron lugar en la Cárcel Central de Hombres. El FBI inició su propia investigación y solicitó los registros internos del departamento que tratasen sobre abuso de reclusos.
El 6 de julio, el capitán Michael Bornman prestó testimonio ante una comisión del condado que examinaba un caso de abuso por parte de un funcionario en las cárceles que sostenía que el exdirector de la cárcel, el capitán Daniel Cruz, se resistió a tomar medidas para investigar a los empleados acusados de uso de fuerza excesiva. Bornman describió la cultura de brutalidad, en la cual Cruz supuestamente hacía bromas sobre no golpear a los reclusos en el rostro, así no quedaban marcas visibles. Cruz negó las acusaciones.
Sin embargo, Bornman dijo que su jefe había estado trabajando y corrigiendo los problemas en las cárceles.
Baca, de 70 años, que ha dicho que él es responsable de la conducta indebida de los funcionarios contra los reclusos pero que no estuvo disponible para hacer comentarios el viernes, señaló en una carta a Los Angeles Times que algunos de los informes divulgados en los medios fueron injustos.
"La crítica es necesaria, pero también lo es contar con todos los hechos", señaló Baca el viernes al editor del periódico en referencia al testimonio de Bornman. "Solo les pido que presenten ambas cosas".
Baca consideró clausurar la Cárcel Central de Hombres, una de las cárceles más antiguas y de mayor tamaño del condado, de donde se recibieron algunas denuncias sobre casos de abuso. También creó una base de datos para llevar registro de las quejas de los reclusos.
Baca ha defendido su liderazgo y ha intentado atender los problemas dentro de una organización de gran tamaño. Los críticos han señalado que su modo de proceder ha permitido que los funcionarios creen grupos al estilo de pandillas cuyo fin es intimidar y golpear a los reclusos.
"No está pensando en dejar su cargo, está dando respuesta a los problemas", dijo Steve Whitmore, portavoz del sheriff. "Este sheriff no le tiene miedo a las críticas. Las usa para mejorar su departamento. Y el departamento está mejor que en todos sus tiempos".
Jonathan Goodwin señaló que había sido atacado por varios funcionarios en diciembre de 2010, después de haber sido enviado a la cárcel por violar su libertad bajo palabra. Tenía la nariz ensangrentada, cortes encima del ojo y magulladuras en el cuerpo, según la demanda judicial entablada el martes.
El abogado de Goodwin presentó una moción para determinar si hubo quejas previas contra los funcionarios, pero le informaron que no había registro de ninguna queja anterior. El abogado se comunicó con ACLU y determinó que otro recluso había realizado acusaciones semejantes contra uno de los funcionarios.
Goodwin, que se enfrentaba a 17 años en la cárcel, fue absuelto en mayo de los cargos de agresión.
"Tengo suerte de estar aquí en vez de una prisión estatal, pero estoy seguro que hay muchos otros que no son tan afortunados", dijo Goodwin en una conferencia de prensa sobre la demanda judicial, que busca obtener una orden del juez para poner fin a la supuesta estrategia del sheriff para esconder información.
Baca ha tenido dificultades con la reestructuración, en la que los delincuentes no violentos son enviados a un centro de reclusión del condado en vez de una prisión estatal. Más de 5,000 reclusos fueron asignados a las cárceles del Condado Los Ángeles desde el otoño pasado, y es probable que se acaben los cupos para fin de año.
El departamento de Baca está considerando ordenar la liberación anticipada de los reclusos de bajo grado de delincuencia y ha estado hablando con las autoridades de dos ciudades en el Condado de Kern que en la actualidad tienen cárceles vacías que podrían albergar hasta 1,000 reclusos.
También se criticó a Baca esta semana por no exigir la devolución de unas 200 placas entregadas a autoridades públicas a fin de que pudieran tener fácil acceso a un puesto de comando en caso de una emergencia o desastre.
El miércoles su departamento tuvo que ponerse a la defensiva cuando se divulgó en los medios la foto de una mujer con busto generoso que lucía una insignia del sheriff y llevaba dos pistolas en un club nocturno. La fotografía formó parte de las pruebas en el caso de corrupción federal.
Whitmore dijo que la decisión de exigir la devolución de las insignias se tomó en enero, a pesar de la opinión en el 2007 del entonces procurador general del estado Jerry Brown, que había dicho que los organismos del orden público locales podrían verse en problemas si emitían insignias al público.
"Ha sido un camino muy lento para detener este proceso en Los Ángeles", dijo el exprocurador general del estado John Van de Kamp, que observó que en otras oportunidades varios organismos del orden público habían ofrecido insignias. "Deberían detenerlo. No tiene sentido crear problemas para el departamento por este tipo de cosas".
La serie de problemas al que se enfrenta el departamento de Baca es semejante a las dificultades con que tuvo que lidiar el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) luego de la golpiza a Rodney King y el escándalo por corrupción en la División Rampart, señaló Eliasberg. Bajo el liderazgo del antiguo jefe de LAPD William Bratton y un decreto federal por consentimiento que tuvo una década de duración, LAPD logró convertirse en un mejor organismo policial.
Eliasberg considera que el Departamento del Sheriff no ha alcanzado el mismo punto que los otros organismos de la ciudad cuando intentaban hacer frente a los diversos problemas que los acuciaban. "Continúan en un estado de negación sobre el grado de sus problemas", dijo Eliasberg. "Quizás el departamento tenga que seguir pasando por más dificultades".