Peligra hijo de Jenni Rivera tras segundo arresto (video)

A Michael Rivera, quien cumple una probatoria por tener relaciones sexuales con una menor, ahora se le imputan cargos por vandalismo

Foto tomada por los oficiales de Miami a Angel Trinidad Marín, conocido como Michael Rivera.

Foto tomada por los oficiales de Miami a Angel Trinidad Marín, conocido como Michael Rivera.

Foto: MBPD
PUBLICADO: EST Feb 22, 2013 4:32 pm EST

Angel Trinidad Marín, hijo mayor de la fenecida Jenni Rivera y que se hace llamar Michael Rivera, pudiera perder la libertad bajo probatoria que le fue impuesta en el 2011 tras ser arrestado nuevamente la madrugada de este jueves en la Florida.

Michael, como lo llamaba también su madre, estaba en la ciudad de Miami para asistir al reconocimiento que Premio Lo Nuestro haría a la Diva de la Banda. Sin embargo, a las 2:14 de la madrugada del jueves, el joven padre de 21 años fue arrestado por vandalismo en Miami Beach.

El reporte oficial de la Policía indica que Rivera caminaba junto a Octavio Ortiz Roque, de 21 años, por una avenida turística cuando fueron vistos dañando unos carteles. Se especifica que, en la avenida Washington, Rivera sacó un marcador del bolsillo y rayó un letrero. Luego, siguió caminando rumbo a la calle 16 junto a Ortiz, a quien le dio “lo que parecía ser un pedazo de papel” que éste pegó en otro cartel.

Ambos fueron detenidos y en el informe policial se alega que daban indicios de estar bajo la influencia de bebidas alcohólicas.

Janell Hall, portavoz del departamento de prisiones del Condado de Miami Dade, dijo a The Associated Press que Rivera fue liberado el jueves a las 9:30 de la noche, justo cuando se desarrollaba la ceremonia del Premio Lo Nuestro, luego de pagar una fianza de $1,000. Por esa razón sólo dos de sus hermanas pudieron estar presentes en la ceremonia.

Ahora el asunto se concentra en cómo reaccionaran las autoridades de California al conocer que Rivera violó las condiciones de la probatoria que le fue impuesta en 2011 cuando se declaró culpable de sostener relaciones sexuales con una menor, de 14 años. Su madre, en ese entonces, expresó que se trataba de algo “de lo que yo ni mi familia se siente orgullosa”.

El juez lo sentenció a tres años de libertad probatoria, una multa de $600 y tuvo que utilizar un dispositivo electrónico durante 90 días para monitorear sus pasos. De acuerdo a lo que han expresado varios abogados consultados en programas televisivos y radiales, la suerte de Michael está en manos del juez.

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