Entre incertidumbre sigue la lucha por la reforma migratoria
Activistas en Houston expresan preocupaciones sobre el alcance y costo que tendría una eventual regularización para millones de indocumentados, pero coinciden en la necesidad de mantener la acción para lograr mejores leyes de inmigración
Los debates en los programas de asuntos políticos en la televisión, las declaraciones a favor y en contra de una reforma migratoria integral y los detalles no confirmados que se filtran de cómo podrían ser las nuevas normas en materia de inmigración tienen a la comunidad inmigrante bajo una nube de incertidumbre. Mientras que algunos senadores del grupo que ahora es mejor conocido como la 'Pandilla de los Ocho' aseguran que ya están cerca de un acuerdo para presentar una iniciativa de reforma de inmigración y ofrecen que ésta será justa para los más de 11 millones de inmigrantes indocumentados en el país, otros como el senador republicano de Texas Ted Cruz se oponen a que se les otorgue un camino a la ciudadanía a los indocumentados en el país. Cruz en un programa de FOX News dijo que no está de acuerdo con que se les dé a los indocumentados la posibilidad de obtener 'green cards' (residencia permanente) después de una espera de 10 años porque al conseguir dicho documento podrán solicitar la ciudadanía cinco años después y eso no se le parece justo para todas las personas que han estado en fila esperando ingresar a Estados Unidos legalmente.
Marcha pro reforma
Este tipo de contrastes han causado que en Houston se comiencen a movilizar más de 30 organizaciones cívicas que favorecen una reforma migratoria incluyente y este miércoles 10 de abril saldrán a la calles para protagonizar una marcha en el centro de la ciudad. "Al ver que ya está muy cerca de ser presentado el proyecto de ley de la reforma migratoria crecen nuestras preocupaciones porque sabemos que aún existen diferencias grandes y está latente la posibilidad de que se busque aprobar una reforma injusta", dijo José Eduardo Sánchez, representante de Texas Organizing Project. Las organizaciones que estarán participando en la marcha '11 Millones: Una Familia' pertenecen a la coalición Alianza de Texas por una Reforma Migratoria. La manifestación dará inicio en la esquina de las calles Clay y Smith a las 11:30 am, en el centro de Houston, y los organizadores están pidiendo la participación de toda la comunidad inmigrante. "No podemos dejar de presionar a los políticos especialmente cuando ya se está tan cerca de un acuerdo y porque es evidente que no todos están convencidos de que los 11 millones de inmigrantes que viven en las sombras merecen un camino a la ciudadanía", agregó Sánchez. La marcha en Houston se hará en coordinación con otras marchas que se estarán llevando a cabo en decenas de ciudades, incluyendo una en Washington D.C.
Preocupación, incertidumbre
Así como han ido avanzando los senadores en el tema de la reforma migratoria también han ido creciendo las preocupaciones en la comunidad hispana. Una de las inquietudes más grandes es que el proyecto de ley sea áspero y que su alcance sea débil y no solucione el estatus migratorio de mucha gente o imponga demasiadas trabas, trámites o costos económicos. "Nos preocupa que cuando sea presentada la reforma migratoria esté repleta de una serie de obstáculos que le impidan a un gran sector de inmigrantes indocumentados beneficiarse de ella y que las multas sean demasiado altas", dijo Carlos Duarte, de Mi Familia Vota. El director de la organización FIEL, César Espinoza, le dijo a RUMBO que en pláticas que ha tenido con diferentes congresistas estos le han dicho que las multas podrían estar entre $1,000 y $5,000 por persona y que algunos políticos republicanos han manejado cantidades "ridículas, de hasta $10,000" por persona. "Creo que esta tema tiene varios intereses. Uno de ellos es de los activistas que buscan una reforma que sea inclusiva y que saque a los millones de indocumentados de las sombras. Otro es el de los políticos, especialmente los republicanos, que quieren restringir el camino a la ciudadanía. Y el de la gente que lo único que quiere es poder trabajar, vivir sin miedo y estar con sus familias", comentó Espinoza. "Va a ser muy difícil que se presente una reforma migratoria que deje contentos a todos y es por eso que no podemos dejar de luchar por lo que nosotros creemos que es justo. Y si esto significa aceptar una versión [de la reforma migratoria] un poco débil está bien, pero luego debemos de luchar por enmiendas que la mejoren como se hizo con la amnistía de 1986", agregó Espinoza. Según representantes de varias organizaciones cívicas en Houston, otro de los temas que inquieta es la clase de requisitos que se van a exigir a los solicitantes. "Tenemos miedo de que los requisitos vayan a ser demasiado prohibitivos. Por ejemplo, ¿cómo va a comprobar una persona que lleva años trabajando si lo ha estado haciendo de forma ilegal y no ha reportado impuestos? ¿Y si se les pide que paguen sus impuestos retrasados y simplemente son cantidades muy altas que no pueden liquidar, qué alternativa van a tener?", explicó Duarte. Con todas las inquietudes en sus pechos, cientos de personas saldrán a las calles para marchar y alzar su voz con la esperanza de ser escuchados por la 'Pandilla de los Ocho' y todos los políticos que tienen en sus manos el futuro de millones de inmigrantes indocumentados.
















