Plan de ayuda a indigentes crónicos en Houston

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La población de indigentes en el centro de Houston es una de las preocupaciones del Municipio.  Foto: Gustavo Rangel

La población de indigentes en el centro de Houston es una de las preocupaciones del Municipio. Foto: Gustavo Rangel

La alcaldesa Annise Parker se involucró en la iniciativa de sacar de las calles de Houston a 2,500 indigentes para  2016.  Foto: Gustavo Rangel

La alcaldesa Annise Parker se involucró en la iniciativa de sacar de las calles de Houston a 2,500 indigentes para 2016. Foto: Gustavo Rangel

Voluntarios buscan recaudar información de los indigentes que los ayude a servirlos mejor.  Foto: Gustavo Rangel

Voluntarios buscan recaudar información de los indigentes que los ayude a servirlos mejor. Foto: Gustavo Rangel

La población de indigentes en el centro de Houston es una de las preocupaciones del Municipio.  Foto: Gustavo Rangel

La población de indigentes en el centro de Houston es una de las preocupaciones del Municipio. Foto: Gustavo Rangel

PUBLICADO: May, 10, 2013 12:00 am EST May 10, 2013 12:00 am EST print article
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Ángel Rodríguez siente orgullo al decir que desde hace 20 años dejó de drogarse pero admite que apenas lleva tres años sin beber alcohol y que no le sorprendería si uno de estos días vuelve a caer en la tentación de embriagarse. "Yo lo veo de esta manera, ya van varias veces que yo he tocado fondo y en las condiciones que me encuentro si vuelvo a caer no será una caída muy dolorosa porque será como caerme de la banqueta en la que estoy durmiendo", dijo Rodríguez, que lleva más de 10 años viviendo en las calles de Houston. Rodríguez lo perdió todo poco a poco entre las tinieblas de su adicción a las drogas: trabajo, familia, amistades, pertenencias y hasta su dignidad se le fueron como agua entre las manos. Hoy Rodríguez es uno de los 2,500 indigentes crónicos que recorren las calles de Houston buscando la manera de sobrevivir día a día. Rodríguez también sufre depresión, tiene diabetes y recientemente los médicos le dijeron que es bipolar. "Algunos días me levanto con mucho entusiasmo y con ganas de mejorar mi vida para ya no vivir más en las calles, pero otros días me siento perdido y sin esperanza, no veo la luz al final del túnel y me resigno a esta vida de basura", agregó Rodríguez. La alcaldesa de Houston, Annise Parker, y un grupo de voluntarios compuesto de miembros de diferentes organizaciones quieren ayudar a personas como Rodríguez a romper el ciclo de vida que los mantiene viviendo en las calles con un programa que se enfocará en registrar a cada una de las personas indigentes para luego ayudarlas a hacer la transición a una vivienda de asistencia permanente. "Queremos saber la condición de cada persona que se encuentra viviendo en las calles para así poder ayudarla de una forma más directa y personal. Sabemos que todos tienen diferentes retos y queremos saberlo para dirigirlos en el camino correcto", dijo Parker mientras estuvo platicando con decenas de indigentes en el exterior de las instalaciones del refugio Beacon of Hope en el centro de Houston.

El alcance de la indigencia

Alrededor de 120 voluntarios estarán recaudando información personal de los indigentes que contactan para luego vaciar esa información en una base de datos que les permita organizar mejor los esfuerzos. La meta del programa '100,000 Homes Campaing' es proveer vivienda a los miles indigentes de Houston y lograr que cada uno de los 2,500 indigentes que recorren las calles de la ciudad tengan un lugar donde vivir en 2016. Se estima que el costo anual para ayudar a indigentes crónicos es de $103 millones y a pesar de que este grupo de indigentes solamente compone el 25% de la población que vive en la calle en el Condado de Harris, es este grupo el que consume el 75% de esos recursos. "Puedo construir un lujoso hotel para que vivan los indigentes con ese dinero. Tenemos que dejar de gastar esas grandes cantidades año tras año y resolver el verdadero problema", agregó la alcaldesa. A Miguel Angel Cantú le dio gusto saludar a la alcaldesa y se le hizo un buen gesto de su parte la iniciativa que ha tomado para ayudar a personas como él, pero advirtió que este problema no se va a resolver de la noche a la mañana. "Las cosas que uno ve en las calles son feas porque aquí anda gente muy enferma de la mente, las organizaciones que están para ayudar no lo hacen bien o lo hacen a su conveniencia y de plano hay gente que no quiere salir de esta vida", comentó Cantú, que lleva tres meses viviendo de refugio en refugio. "Yo lo único que necesito es que me den trabajo para mejorar mi situación, pero aquí he visto gente que no puede trabajar porque está deshabilitada y necesita asistencia especial", dijo Cantú. Algunos indigentes ni siquiera quisieron participar en el cuestionario que estaban haciendo los voluntarios y es que aseguran no tenerle fe al sistema. "Esto solamente es un truco para que la alcaldesa se luzca y gane votos. No nos quieren ayudar porque si en verdad quisieran hacerlo no estaríamos en estas condiciones: uno va al hospital y no lo quieren atender, se nos niegan beneficios y se nos da la espalda cuando queremos integrarnos", dijo José Rivas, un cubano que lleva tres años en la calle. Cantú contó que en los tres meses que lleva en la calle se ha dado cuenta de que hay una cantidad de personas que se han acostumbrado a vivir en la indigencia y que no aspiran a una vida mejor, en parte por sus adicciones. "Mucha de la gente deshabilitada recibe asistencia del gobierno y otro tipo de ayuda financiera pero cuando reciben ese dinero en vez de usarlo para mejorar su calidad de vida lo gastan en drogas, cerveza, sexo y otros vicios", explicó Cantú.

Solución integral

Y el problema va mucho más allá de simplemente buscarles un lugar dónde vivir porque en las calles de Houston se encuentran veteranos de guerra con serias condiciones médicas, familias enteras, personas con problemas de salud mental severos, drogadictos, criminales y ancianos. "El poder registrar a los indigentes nos da la oportunidad de crear una base de datos integral de la gente viviendo en las calles y conocerlos por nombre, saber sus historias e identificar sus necesidades especificas", dijo Mandy Chapman, asistente especial de iniciativas para indigentes de la Oficina de la Alcaldesa. "Muchos de ellos por ejemplo buscan cuidado médico en las salas de emergencia y esto no solamente es costoso para el gobierno sino que tampoco soluciona el problema de la persona, no podemos seguir poniéndole una 'curita' a este problema que es tan grande", concluyó Chapman. El 15 de mayo la alcaldesa escuchará los resultados que se obtuvieron durante la etapa de registro de los indigentes que fueron entrevistados para decidir el siguiente paso de la iniciativa.

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