12 meses para debatir legalización o no de la marihuana

Cambios en Estados Unidos promueven acciones en América Latina

Naciones urgen tomar acciones contundentes sobre la marihuana.

Naciones urgen tomar acciones contundentes sobre la marihuana.

Foto: Archivo
PUBLICADO: EST Jan 1, 2013 8:52 am EST

MEXICO - Fue inesperado. A poco de asumir como presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina acaparó la atención internacional al declarar con determinación que propondría la despenalización del tráfico de drogas con otros líderes de la región.

Algunas semanas después, el vicepresidente estadounidense Joe Biden visitó a presidentes latinoamericanos, hubo más reuniones entre mandatarios regionales y discusiones en la Cumbre de las Américas. Casi al cerrar el año, electores en Estados Unidos votaron a favor de legalizar la marihuana para uso recreativo en los estados de Colorado y Washington y algunos gobernantes latinoamericanos hicieron un llamado conjunto a analizar el impacto que esto tenía en una nueva estrategia frente a las drogas.

El 2012 fue un año en el que el debate en torno a la legalización de la marihuana y otras drogas fue planteado formalmente por dirigentes destacados de la región.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos ha exigido un nuevo consenso internacional para reformar la estrategia contra las drogas que incluya el debate de la legalización del narcótico como parte de la solución.

El expresidente de México Felipe Calderón, antes de dejar el poder el 1 de diciembre, llamó a la Organización de Estados Americanos a analizar implicaciones y el impacto que tendrán en la región los casos recientes de legalización de marihuana en Estados Unidos. Y el presidente que asumió el poder, Enrique Peña Nieto, ha dicho que aunque él esté en contra de la legalización el que algunos estados de la Unión Americana permitan el consumo genera “incongruencia” y “conflicto” en México y otros países del hemisferio. Propone también abrir el debate.

“Lo que parecía impensable está ahora siendo discutido a la luz del día. América Latina está hablando de drogas porque la realidad lo impone”, escribieron en una columna exmandatarios de tres países: Fernando Cardoso, de Brasil; César Gaviria, de Colombia, y Ernesto Zedillo, de México.

Estos expresidentes felicitaron a los actuales presidentes de Colombia, Guatemala y Costa Rica por su disposición a debatir el tema y recomendaron despenalizar el consumo.

“La resonancia de sus argumentos terminó con el tabú que por tanto tiempo ha impedido la búsqueda de otros caminos”, informa el texto.

Sus lazos con cárteles y asesinatos

El combate contra los cárteles de droga ha dejado decenas de miles muertos en los últimos seis años en México, ha sobrepoblado prisiones por toda la región y ha influenciado elecciones y debilitado democracias. Las ofensivas contra los traficantes en Colombia y México han trasladado las actividades de narcotraficantes a países centroamericanos como Honduras, El Salvador y Guatemala, cuyos índices de homicidios están entre los más altos del mundo.

La presión que ejerce Estados Unidos sobre el hemisferio ha sido un factor importante. Algunos analistas consideran que si bien no quieren afectar sus relaciones con Washington, los presidentes latinoamericanos, ante las decenas de miles de homicidios en sus países conforme se implementan ofensivas armadas contra los cárteles del narcotráfico, empiezan a hacerse cargo de la agenda.

“Era Estados Unidos quien realmente dominaba la política de las drogas. Era Estados Unidos quien determinaba los estándares y objetivos y gastaba mucho dinero en pagarle a los países para reconstruir sus policías”, dijo Peter Hakim, miembro del centro de estudios Diálogo Interamericano con sede en Washington D.C. “Los latinoamericanos comenzaron a desempeñar un papel más activo”.

Durante un programa periodístico por radio, un sábado, Pérez Molina sorprendió a los guatemaltecos al declarar que quería plantear la idea de que ya no fuera un delito “transportar o trasladar la droga”. Además, Pérez Molina dijo que el problema de la violencia ligada al narcotráfico no se había erradicado y que era una lucha que costaba millones de dólares.

La noticia rápidamente dio la vuelta al mundo. Muchos se preguntaron cómo un presidente que había prometido gobernar con “mano dura” ahora buscaba despenalizar el tráfico de drogas. Comenzó a discutir con otros mandatarios de Centroamérica y en menos de un mes el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, planeó un viaje a la región.

“Desde el momento en que Pérez Molina habló de legalizar las drogas, Estados Unidos de repente prestó mucha atención”, expresó Hakim.

"Un problema de seguridad nacional"

En su viaje, Biden reiteró a los jefes de estado de México, Honduras, Guatemala, El Salvador y Costa Rica que Estados Unidos seguía resuelto a derrotar militarmente al narcotráfico. Agregó que su país no creía que la despenalización era la solución.

En la Cumbre de las Américas, celebrada en abril, algunos asistentes criticaron a Obama por negarse a abandonar la ofensiva armada que había costado decenas de miles de vidas. Santos, de Colombia, estuvo entre los presidentes que exigieron una discusión de la legalización de las drogas y dijo que los criminales en su país habían buscado estados más débiles para continuar sus actividades.

“Infortunadamente para nosotros, éste es un problema de seguridad nacional. Es la fuente de toda la violencia que estamos viendo, que es alimentada por el narcotráfico”, dijo Santos en días recientes.

En septiembre, los mandatarios de tres naciones latinoamericanas que han sido azotados por el narcotráfico pidieron a las Naciones Unidas y a la comunidad internacional debatir soluciones alternas a la estrategia actual.

El entonces mandatario mexicano Calderón insistió en la necesidad de un análisis profundo de los “alcances y de los límites del actual enfoque prohibicionista en materia de drogas”, ya que los países desarrollados no han logrado reducir el consumo. Los presidentes de Guatemala y Colombia se unieron al llamado para explorar alternativas.

“Si no se puede reducir ese consumo”, expresó Calderón, “es urgente que tomen acciones contundentes, ya, para reducir los extraordinarios flujos de dinero que terminan en manos de las organizaciones criminales”.

Las conversaciones entre dirigentes de la región se reanudaron luego de que los votantes en los estados de Colorado y Washington decidieran legalizar la marihuana para uso recreativo. Un estudio divulgado por un instituto de investigación mexicano reveló que las medidas se traducirían en una pérdida de hasta un 30% de los ingresos que los cárteles mexicanos obtienen por la exportación de drogas.

Menos de una semana después de la votación en esos estados, Calderón, quien aún gobernaba México, dijo que la OEA debía analizar el impacto de casos recientes de legalización de la marihuana. El llamado lo hizo junto con sus colegas de Belice, Costa Rica y Honduras.

A discusión en la ONU

Juan Manuel Gómez Robledo, subsecretario de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, dijo en una entrevista en noviembre, antes de que se iniciara el nuevo gobierno, que México propuso una amplia revisión al combate al narcotráfico y consumo de drogas al convocar una sesión especial en la asamblea general en la ONU en 2016. La ONU aprobó la resolución presentada y el gobierno mexicano afirmó que iniciará la preparación de la sesión en 2013. La última sesión especial para abordar el tema de las drogas fue en 1998.

“Hay que generar este espacio de reflexión porque hay cambios muy importantes y uno de ellos es esta decisión que tomaron Colorado y el estado de Washington”, dijo Gómez Robledo. La finalidad es “saber si las políticas que se han seguido, la legislación que existe en materia de drogas han sido las más adecuadas para hacer frente a un problema de sociedad”.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo recientemente en una entrevista con la cadena ABC que no estaba en sus planes presentar recursos contra las decisiones de los electores que legalizaron el consumo de la marihuana en Washington y Colorado, pero reiteró que el consumo sigue siendo ilegal bajo la ley federal.

En una entrevista el 10 de diciembre con The Associated Press, el nuevo mandatario de México, Enrique Peña Nieto, dijo que no favorecía legalizar la marihuana y que seguiría combatiendo el narcotráfico. Peña Nieto recalcó que la despenalización de la hierba en Colorado y Washington reabrirá un debate hemisférico sobre cómo enfrentar el contrabando de drogas y agregó que México no podría tomar una decisión en el tema por sí solo sin tener un consenso regional.

“Creo que es un tema así postulado ante la ausencia de mejores resultados en materia de seguridad pública”, expresó el presidente. “Creo que el consumo de esta droga puede favorecer a que sea la puerta de acceso al consumo de drogas mucho más dañinas”.

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