Celebran soñadores de Oakland cuatro años de su despertar; marcha y foro sobre reforma migratoria en la agenda
El próximo 1 de abril los Dreamers invitan a una marcha a favor de la reforma migratoria en Oakland.
Foto: Francisco Barradas/El Mensajero
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Francisco Barradas / Especial para El Mensajero
PUBLICADO: Mar, 18, 2013 12:00 am ESTMar 18, 2013 12:00 am EST
OAKLAND.— “No podemos seguir callados. El silencio no cambia las leyes. El silencio no protege a nuestras familias”. Ireri Lora, graduada por la Universidad de San Diego en Ciencias Políticas y Estudios Étnicos, había confirmado que está en los Estados Unidos sin papeles y que no tiene miedo de decirlo. Lora se unió el 10 de marzo a unas cien personas que ante el edificio de la alcaldía celebraron el cuarto aniversario del movimiento de los Dreamers (Soñadores). “Indocumentado y sin miedo”, es la consigna más repetida por los Dreamers, quienes adquirieron ese nombre por la llamada Acta de los Sueños (Dream Act), una iniciativa legal que, en distintas versiones, el Congreso estadounidense analiza aprobar desde hace 12 años y la cual, básicamente, daría reconocimiento legal a aquellos que fueron traídos al país cuando eran menores de edad y se han graduado de la universidad, u obtenido un título GED, aún están en la escuela o han servido en la milicia. Corregida, en espera por años, rebatida, siempre rechazada, el Acta de los Sueños fue reintroducida en 2009, para volver a fallar, al año siguiente, en la obtención de una mayoría de votos en el Senado, aun cuando fue aprobada en la Cámara de Representantes. Pero ese 2009, el debate por el Acta de los Sueños registró un triunfo irreversible. Lejos del Congreso, en los colegios comunitarios, en las universidades, al avizorar futuros frustrados —pues aun con títulos profesionales no se puede trabajar sin papeles de residencia legal—, miles de jóvenes comenzaron a despertar un movimiento. En la oscuridad y las sombras “Tenemos que transformar la manera en que nuestras comunidades son vistas”, expresó Jesús Ruiz , quien desde el 18 de diciembre de 2012 es un activista por los derechos de los inmigrantes. La fecha coincide con su liberación tras ser aprehendido por la policía migratoria, el ICE. Ruiz lleva un grillete electrónico en la pantorrilla. Su situación legal está en el limbo. Pero dijo que no tiene miedo. Y habló de la urgencia de una reforma migratoria que permita a los indocumentados regularizar su estancia, trabajar, educarse, como cualquier otro. “El gobierno de este país me manda su mensaje de odio y de opresión. Me dice: ‘Puedes trabajar y puedes pagar impuestos; pero no puedes ser legal’”, comentó Víctor (no dio su apellido), quien dijo haber vivido por años “en la oscuridad y las sombras”. Homosexual, Víctor era abusado por su pareja. No pedía auxilio para librarse de esa violencia tanto porque le daba vergüenza declarar su orientación sexual como por temor a ser detenido, por hallarse sin documentos legales en el país. En Oakland, Víctor encontró respaldo en organizaciones comunitarias. Comentó que hoy retribuye a la comunidad trabajando como voluntario, en la biblioteca César Chávez y otras instituciones. Tiene una nueva pareja; venció también el miedo a decir que está sin papeles. El 1 de abril, los “sin papeles” marcharán en Oakland. De la plazuela de Fruitvale al centro citadino. La cita es al mediodía. La idea es reclamar por una reforma migratoria para todos; por remplazar el estatus temporal y parcial que concede Acción Diferida con una vía legal que permita a 1.8 millones de Dreamers —la estimación es del Migration Policy Institute— terminar sus estudios y sumarse sin contratiempos a la fuerza laboral del país. Antes, el 23 de marzo, habrá un foro comunitario, también sobre la reforma migratoria. La cita es el 3451 de la calle E 12th, allí mismo en la plazuela de Fruitvale, en el tercer piso. De 1:00 a 4:30 p.m. Convoca ¡Papeles para todos, ya!