De indocumentado a cuidadano, ex-bombero de Illinois
Activista de Illinois se hace ciudadano después de 20 años como indocumentado.
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"Es un sueño que no puedo creer", dijo Barrera a Efe, después de asistir a la ceremonia vestido con un smoking blanco y negro, "para estar a la altura de los acontecimientos".
Barrera, de 40 años, recibió el permiso de residencia permanente en Estados Unidos el 6 de mayo de 2009 por orden del juez de Inmigración Jorge Cuevas, quien también dispuso que podría solicitar la ciudadanía a los tres años.
Para ello le reconoció como mérito cinco años de trabajo como bombero voluntario en el pueblo de Rockdale, próximo a Joliet, y los estudios de ingeniería aeroespacial que estaba realizando en el Instituto de Tecnología de Illinois.
Es que a pesar del paso de los años y de las peripecias vividas como indocumentado, Barrera nunca olvidó el sueño que lo trajo a este país.
"Yo quería ingresar a la Marina para convertirme en Navy Seal, piloto de la Nasa y finalmente astronauta. Sabía que en las fuerzas armadas iba a conseguir recursos financieros para estudiar", dijo.
Según Barrera, solamente dos Navy Seals llegaron a ser astronautas y él quería ser el tercero.
Sin embargo, los sueños quedaron por el camino a medida que "cometí errores que me fueron apartando de la meta", señaló.
Por vía de un casamiento, que no resultó, le quedó un permiso de trabajo que le permitió ingresar a los bomberos y ganarse la vida entre el 2000 y 2005, aunque luego esa autorización no fue renovada "y ahí comenzó mi calvario".
Endeudado, casi sin ahorros y a punto de perder la hipoteca de su casa, este inmigrante oriundo de Tabasco se vio en la misma situación de los indocumentados que sufren una deportación en la familia y se quedan sin sustento.
Fue así que pasó a ser una de las caras visibles del Centro Sin Fronteras y la Familia Unida en la ciudad de Joliet, a una hora de Chicago, además de luchar por la unificación familiar y de organizar a indocumentados en la parroquia católica Nuestra Señora de Monte Carmelo, la más concurrida por los latinos en el área.
Asimismo, entre 2006 y 2007 trabajó como fotógrafo documentando diariamente la vida de la indocumentada mexicana Elvira Arellano, quien buscó santuario en una iglesia metodista de Chicago y desafió durante un año la orden de deportación.
Ahora, con el certificado de ciudadano debajo del brazo, Barrera se apresta a registrarse para votar y escribir cartas a sus congresistas para reclamar la reforma migratoria.
"Puedo aportar mi grano de arena para que la gente no pierda la esperanza, tenga fe y vea que sí, se puede", dijo.
En sus planes futuros también figura trabajar con los "soñadores" que aspiran a ingresar a las fuerzas armadas y escribir un libro con sus experiencias con Arellano en el santuario, documentado con fotografías y testimonios de los momentos más difíciles.
Económicamente "debo empezar de cero con mi trabajo en la construcción para pagar deudas", dijo, aunque es optimista de que "aparezca alguna oportunidad en Hollywood o en las telenovelas" como actor aficionado.
Una actividad que no le es desconocida, ya que el año pasado Barrera integró el elenco de la exitosa comedia "Todo o nada", una versión latina de la película británica "The Full Monty" de 1997, donde un grupo de desempleados se desnuda en público para ganarse la vida.
















