Critican a la Patrulla Fronteriza

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La Patrulla Fronteriza ha intensificado sus esfuerzos para frenar la migración.

La Patrulla Fronteriza ha intensificado sus esfuerzos para frenar la migración.

Foto: archivoap
PUBLICADO: Nov, 17, 2012 12:00 am EST Nov 17, 2012 12:00 am EST print article
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NOGALES, Arizona — Dos mexicanos, que vestían pantalones camuflados y cargaban en la espalda paquetes de marihuana, escalaron en medio de la noche la cerca fronteriza de 25 pies de alto, ingresaron silenciosamente en Estados Unidos y corrieron entre la oscuridad.
Agentes de la Patrulla Fronteriza y de la policía local los persiguieron a pie entre arbustos y casas; después regresaron hasta la valla limítrofe.
El conflicto se intensificó. Los agentes estadounidenses dicen que fueron agredidos a pedradas. Uno respondió apuntando su arma hacia territorio mexicano y haciendo varios disparos contra el presunto atacante.
Mató a un adolescente de 16 años, que según su familia simplemente estaba en el lugar y momento equivocados.
Los hechos del 10 de octubre han reavivado las críticas a las políticas de la Patrulla Fronteriza sobre el uso de la fuerza, y han indignado a defensores de los derechos humanos, lo mismo que a funcionarios mexicanos, quienes consideran que el caso es parte de una tendencia preocupante en la frontera: disparar contra quienes lanzan piedras en vez de dispersarlos por medios no letales.
La Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional ha abierto una investigación sobre las políticas de la agencia. Se trata de la primera indagación de este tipo sobre las tácticas de una organización que tiene emplazados a 18,500 agentes tan sólo en el suroeste del país.
El gobierno mexicano ha instado a las autoridades estadounidenses a modificar sus métodos de operación. Y la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACDH) ha cuestionado los excesos en el uso de la fuerza por parte de la Patrulla Fronteriza.
Al menos 16 personas han muerto a manos de los agentes en la frontera mexicana desde 2010, incluidas ocho en casos en que las autoridades federales señalan que fueron atacadas con piedras, dijo Vicki Gaubeca, directora del Centro de Derechos en la Frontera en Las Cruces, Nuevo México. Esa organización es parte de la Asociación Nacional para la Defensa de Derechos Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).
La Patrulla Fronteriza asegura que a veces resulta necesario el uso de fuerza potencialmente letal. Sus agentes fueron atacados a pedradas en 249 ocasiones durante el año fiscal 2012. Muchos sufrieron desde pequeñas laceraciones hasta golpes graves en la cabeza.
En la frontera, es común que la gente lance piedras contra los agentes estadounidenses, en busca de intimidarlos o distraerlos para que no realicen arrestos, particularmente en zonas muy utilizadas por los traficantes de drogas o inmigrantes.
Pero Gaubeca y otros activistas destacan una inequidad en el uso de la fuerza cuando "se emplea una bala contra una piedra".

No han muerto por piedras

"No ha habido una sola muerte de un agente de la Patrulla Fronteriza a consecuencia de una piedra", aseguró Gaubeca. "¿Por qué no se hace algo para proteger a los agentes, como dotarlos de cascos y escudos?"
La Patrulla Fronteriza se niega a discutir a detalle sus políticas de uso de fuerza potencialmente mortal, pero destaca que los agentes deben protegerse y cuidar a sus colegas cuando sus vidas están en riesgo. Considera que las rocas son armas letales.
Desde 2002, los agentes fronterizos estadounidenses han recibido armas capaces de disparar proyectiles que rocían gas pimienta, incluso a 250 pies de distancia. La agencia no dio estadísticas sobre cuántas veces se han usado esos proyectiles. Sin embargo, los funcionarios estadounidenses destacan que los agentes en la frontera con México operan en escenarios muy distintos a los que se aprecian en otros países.
Suelen patrullar zonas desérticas en solitario, algo que resulta distinto a las situaciones de protestas, donde las autoridades están agrupadas y protegidas con equipamiento antimotines.
La madre del adolescente afirma que su hijo sólo caminaba por la zona distante a unas cuantas cuadras de su casa y quedó atrapado en el fuego cruzado. A ella no le interesa saber del adiestramiento, del proceder político ni de los delicados hilos diplomáticos. Sólo quiere a su hijo, solo quiere respuestas.
"Pónganse en mi lugar", dijo Araceli Rodríguez a la publicación Nogales International. "Un hijo es lo más querido en la vida. Es por quien uno se levanta en la mañana, por quien uno trabaja. Me han arrancado un pedazo de mi corazón".

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