Analistas cuestionan las habilidades del vicepresidente venezolano para profundizar el modelo socialista en medio del gigantesco déficit fiscal del país
Chávez (i) designó a su vicepresidente Nicolás Maduro (d) como su sucesor por primera vez en año y medio de combate por la enfermedad que padece.
El presidente Hugo Chávez (i) partió ayer hacia Cuba para una intervención quirúrgica ante una nueva embestida del cáncer y dejó al país sumergido en una situación de incertidumbre.
El vicepresidente Nicolás Maduro quedó a cargo del país, pero analistas dudan que él tenga el suficiente liderazgo para contener las pugnas por el poder que hay entre los grupos civiles y militares del chavismo.
También dudan que la situación política que deja la ausencia de Chávez (i) le permita a Maduro (d) profundizar el modelo socialista por el gigantesco déficit fiscal y posibles ajustes en materia cambiaria, tributaria y de precios, que están en el aire tras la partida del mandatario.
Maduro (medio), de 50 años, es identificado como de izquierda radical y muy afín al modelo del gobierno cubano.