Celebran el Día de la Madre reclamando sus derechos
Empleadas domésticas junto a líderes religiosos y activistas se reunieron para celebrar el Día de la Madre de una manera muy particular
Foto: Aurelia Ventura / La Opinion
Ayer, Guadarrama junto a otras empleadas, líderes religiosos y activistas se reunieron para celebrar el Día de la Madre de una manera muy particular: entregando tarjetas, globos y carritos de juguete con muñecas a varios senadores estatales. El propósito de la visita fue recordarles la importancia de que aprueben la carta de derechos AB 889. En rueda de prensa, la coalición de empleadas y activistas compartieron sus historias personales.
"No tiene sentido pensar 'voy a contratar a alguien que va a cuidar a mis hijos o a mis padres ancianos, pero no voy a darle los derechos que nosotros gozamos desde 1930'", dijo el Rabino Jim Kauffman, durante la conferencia.
La AB 889 pide que las trabajadoras domésticas puedan tomar un almuerzo de 30 minutos; puedan descansar 10 minutos cada cuatro horas de trabajo y puedan cobrar horas extra.
Para aquellas que viven en las casas donde trabajan, la carta de derechos pide que se les permita dormir ocho horas sin interrupción y que puedan usar la cocina para hacerse su comida.
Las trabajadoras realizaron también el lanzamiento del video Don't Ignore Us, Protect Our Rights! de la serie Cuéntame, Voces Latinas.
El video que puede verse en You Tube, cuenta la historia de varias empleadas domésticas que sufrieron desde robo de salario, hasta abuso de sus empleadores.
Joshua y Jedi Jiménez compartieron su testimonio, como hijos de una empleada doméstica.
"Mi mamá se tenía que quedar en la casa donde trabajaba y a veces pasaban hasta dos meses sin que la pudiésemos ver", recordó Jedi.
"[Mi madre] ha tenido buenos y malos empleadores. Hay veces que le gritan, le dicen que se calle la boca y la tratan muy mal. También se han aprovechado de que no tiene documentos legales para estar en el país para no pagarle. Fue muy difícil crecer en un departamento de un solo dormitorio con $700 al mes", agregó Joshua.
Guadarrama contó que en una de las casas que trabajaba el padre de los niños se quiso propasar con ella.
"No pude renunciar enseguida porque tenía que mantener a mis hijos, pero en cuanto pude irme, lo hice", recordó.
"Yo cuido a los niños de otros, como cuidaría a los míos, con el mismo cariño y la misma dedicación", aseguró Guadarrama.
















