En el Ecuador
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Lamento sobremanera que la señora Esther Cepeda, en el artículo de su autoría ("Un caudillo de segunda" 06-25-12) emita criterios y elucubraciones antojadizas sobre la realidad que se vive en el Ecuador, y que además haga juicios de valor sobre aspectos de la gestión y liderazgo del presidente constitucional de la República del Ecuador, Rafael Correa, sin fundamentos.
Deploro de igual manera, los términos peyorativos utilizados para insinuar que el Ecuador es mejor conocido como una República Bananera o que el Ecuador siempre parece estar en el fondo.
Es evidente que la señora Cepeda no conoce el Ecuador de hoy en día, con avances históricos y profundas transformaciones sociales, económicas y políticas, que el Gobierno de la Revolución Ciudadana ha conquistado para beneficio de todos las ecuatorianos, y especialmente para los más pobres y humildes de nuestra Patria.
El Presidente Correa no pretende ser caudillo y peor aún jefe antiimperialista, como erróneamente afirma la señora Cepeda en su artículo. El pueblo ecuatoriano eligió mayoritariamente en las urnas al economista Rafael Correa Delgado, coma presidente constitucional de la República del Ecuador para el período 2009-2013.
La actual Constitución Política del Ecuador fue aprobada mayoritariamente por los ecuatorianos en el Referendum 2008, que entre otras importantes reformas establece la reelección presidencial por un solo período. En forma malintencionada la señora Cepeda manifiesta que el presidente Rafael Correa "logró que se enmendara la Constitución del país para poder quedarse en la presidencia todo el tiempo posible".
Lo cual no es verdad.
En el Gobierno del Presidente Rafael Correa existe una absoluta libertad de prensa y tanto las medios de comunicación, como los periodistas cuentan con todas las garantías establecidas por las leyes. Sin embargo, hay medios de comunicación y periodistas que son instrumentos políticos y responden a intereses de grupos de poder económico.
La señora Cepeda describe su articulo como un tema oscuro, y tiene toda la razón, porque aborda sin claridad muchos tópicos que no se ciñen a la verdad y a la ética.
Deploro de igual manera, los términos peyorativos utilizados para insinuar que el Ecuador es mejor conocido como una República Bananera o que el Ecuador siempre parece estar en el fondo.
Es evidente que la señora Cepeda no conoce el Ecuador de hoy en día, con avances históricos y profundas transformaciones sociales, económicas y políticas, que el Gobierno de la Revolución Ciudadana ha conquistado para beneficio de todos las ecuatorianos, y especialmente para los más pobres y humildes de nuestra Patria.
El Presidente Correa no pretende ser caudillo y peor aún jefe antiimperialista, como erróneamente afirma la señora Cepeda en su artículo. El pueblo ecuatoriano eligió mayoritariamente en las urnas al economista Rafael Correa Delgado, coma presidente constitucional de la República del Ecuador para el período 2009-2013.
La actual Constitución Política del Ecuador fue aprobada mayoritariamente por los ecuatorianos en el Referendum 2008, que entre otras importantes reformas establece la reelección presidencial por un solo período. En forma malintencionada la señora Cepeda manifiesta que el presidente Rafael Correa "logró que se enmendara la Constitución del país para poder quedarse en la presidencia todo el tiempo posible".
Lo cual no es verdad.
En el Gobierno del Presidente Rafael Correa existe una absoluta libertad de prensa y tanto las medios de comunicación, como los periodistas cuentan con todas las garantías establecidas por las leyes. Sin embargo, hay medios de comunicación y periodistas que son instrumentos políticos y responden a intereses de grupos de poder económico.
La señora Cepeda describe su articulo como un tema oscuro, y tiene toda la razón, porque aborda sin claridad muchos tópicos que no se ciñen a la verdad y a la ética.


















