Almuerzo de mil comensales
Más de mil comensales, entre los que se contaban familias completas con niños, llegaron ayer al almuerzo de Navidad organizado por Union Station, en Pasadena. Desde hace 35 años, la organización ofrece almuerzos gratuitos para Navidad y en el Día de Acción de Gracias a personas sin hogar, de bajos recursos o que están solas y no tienen con quien compartir la celebración navideña.
"Yo estaba sola en mi casa y me fui a buscar a mi amiga para que vengamos a almorzar", dijo Claudia Díaz que ya había estado el año anterior. Díaz contó que en el centro se sentía como si estuviese con su familia. "Cuando una es pobre no hay quien le eche un hueso. Pero acá me tratan como a una reina, nos invitan a sentarnos a la mesa y nos dan comida", señaló.
Union Station, es una organización sin fines de lucro que ofrece asistencia a personas sin hogar o de bajos recursos con cinco diferentes refugios para adultos y familias con niños pequeños. Union Station está subvencionada en su mayor parte por donaciones individuales, pero también cuenta con el apoyo de organizaciones religiosas de distintas denominaciones, organizaciones de caridad, como la Fundación Weingart, de empresas y del gobierno.
Ayer los comensales compartían el jamón, puré, vegetales y varias clases de galletas y otros dulces o llevarse el almuerzo para comer por su cuenta.
Voluntarios, como Angélica Pérez y Emmanuel Karesmera, que viajaron desde Riverside para poder ayudar, también servían a personas discapacitadas y ancianos en un comedor especial. Para la ocasión, cuatrocientos voluntarios prestaron su tiempo y se llegaron a cocinar cien jamones.
"Solíamos hacerlo en el parque, pero esta vez preferimos hacerlo en el mismo centro", explicó el Rabino Marvin Gross, Director de Union Station "El estereotipo de Pasadena es el de una ciudad de ingresos medios y altos, pero hay muchas personas de bajos recursos y sin hogar", indicó Gross.
Este agregó que la población de familias hispanas de bajos ingresos o sin hogar ha aumentado en los últimos años. Gross señaló que este año habían llegado más familias de lo previsto al almuerzo. Cada año, la organización ofrece 166,000 comidas a los más necesitados. Union Station también ofrece asesoramiento de salud mental y ayuda para padres, entre otras cosas.
Rigoberto "Rico Suave" Morales, otro de los voluntarios, dijo que todos los días a las 7:00 de la mañana, alrededor de 50 personas que viven en las calles se acercan a la Union para poder bañarse.
"Hacemos una lista con las primeras 30 personas y les damos desde jabón, champú y toallas hasta medias y ropa interior limpia, cuando nos llegan donaciones", contó Morales, quien ayuda siete días a la semana. Doce años atrás, el voluntario llegó al centro dispuesto a ayudar a la hora de la comida, pero al descubrir que pocos querían hacerse cargo del programa de duchas decidió hacerse cargo. Desde entonces, todas las mañanas de 7 a 11 a.m. recibe a aquellos que no tienen un lugar donde poder asearse.
"No podríamos hacer lo que hacemos sin la ayuda de cientos de voluntarios que ofrecen su tiempo y trabajo", recalcó Gross. "Nuestro gol es que aquellos que no tienen hogar puedan reintegrarse y reconstruir sus vidas. No es fácil, pero tenemos muchas historias de éxito, de personas que han logrado salir de las calles y volver a comenzar", aseguró.
















