Golazo a las heridas

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Con la cercanía del verano, grandes y chicos disfrutan de deportes e infinidad de juegos al aire libre. Entre los niños hispanos sin duda que los predilectos son el fútbol y el béisbol, actividades estas que requieren de mucha práctica, entrenamiento y buena condición física.

Aunque dicen que la práctica hace la perfección, expertos aconsejan tener mucho cuidado porque deportes que involucran movimientos muy repetitivos, como el fútbol y el béisbol, pueden causar lesiones en los niños que si no se tratan a tiempo, requerirán cirugías en el futuro.

“Las heridas más comunes en el béisbol son las de los hombros y codos, que se producen por un uso excesivo de los ligamentos en esas partes del cuerpo debido a que se hace mucho énfasis en el lanzamiento rápido y fuerte de la bola”, indica el doctor Tony Wanich, médico del Departamento de Cirugía Ortopédica del Centro Médico Montefiore.

“En el fútbol (balompié, o soccer como le dicen en inglés), las heridas por sobreuso también son muy comunes, especialmente en las mujeres. Lo que sucede es que los niños corren constantemente y desarrollan tendonitis y lesiones del ‘ligamentos cruzado anterior’ (LCA) en las rodillas”, agrega Wanich.

En cuanto al fútbol americano, el cirujano explica que las lesiones del LCA también son comunes, “pero debido a la naturaleza de este deporte, que es de contacto, muchos pacientes desarrollan contusiones en los hombros y las piernas (…) También nos preocupan las contusiones en la cabeza”.

El experto asegura que muchos niños sufren heridas debido a que están entrenando durante todo el año y nunca tienen la oportunidad de descansar lo suficiente después de prácticas muy intensas.

“Estos niños están en plena etapa de desarrollo y tienen ‘placas de crecimiento’ -áreas en los extremos de los huesos largos donde hay tejido que crece-, muy débiles y padecen fracturas en esas placas muy fácilmente”, dice el doctor.

No presione a sus muchachos

Un problema común que ven los expertos en medicina deportiva es que en la actualidad los niños comienzan a practicar deportes a una edad muy temprana. Ello se debe, en parte, a que los padres tienen muchas expectativas con sus hijos y piensan que si se convierten en excelentes deportistas, quizás puedan obtener una beca estudiantil o convertirse en atletas profesionales.

“Algunos padres están presionando a sus hijos demasiado y creo que eso contribuye mucho a las heridas deportivas”, asegura.

“Estamos viendo cada vez más a niños de tan sólo 10 años, o menores, que necesitan cirugía debido a que se dañan sus ligamentos, algo que sólo veíamos en atletas profesionales hace una década”, agrega el especialista.

“Creo que un punto importante es que, si bien hacemos esfuerzos para educar a los entrenadores, también debemos educar a los padres para que sepan que algunas veces mucha práctica no hace la perfección”, exhorta.

Deben comenzar poco a poco

En el caso de los niños que se mantuvieron inactivos durante el invierno y que intensifican sus actividades físicas durante el verano, el doctor Wanich sugiere que inicien sus entrenamientos poco a poco. “Deben comenzar basados en un programa de pre-acondicionamiento que incluya calentamiento, estiramiento y ejercicios de resistencia, como correr o trotar, para ponerse nuevamente en forma”.

“Las personas que han estado inactivas por mucho tiempo deben seguir la llamada ‘regla del 10%’, que consiste en la idea de que cada semana deben incrementar su actividad física sólo un 10%, que es una forma segura de volver gradualmente a estar en mejor forma física. Esto se aplica a todos los deportes”, subraya el especialista.

“Los padres deben asegurarse de que sus hijos realicen estiramiento antes y después de jugar béisbol o fútbol. Deben estirar todas las partes del cuerpo por lo menos 30 segundos”, concluye el especialista.

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